El comercio justo y sostenible en Perú
Perú, como cuna del Imperio Inca, alberga una gran cantidad de los tesoros naturales o culturales más valiosos del mundo, como el Machu Picchu o el lago Titicaca. Los modos de vida ancestrales e indígenas perduran en las montañas de la cordillera y en la selva amazónica. Esta selva alberga mucho más joyas, como ecosistemas excepcionalmente ricas con una flora y fauna insospechadas.
 
En términos económicos, los peruanos pueden contar con numerosos recursos naturales (minerales, petroleo y gas) y otros sectores atractivos (agroalimentario, pesca y turismo). Sin embargo, hay una parte de la población que no beneficia de los ingresos generados por estas múltiples riquezas.
 
Es en este contexto que el comercio justo y sostenible encuentra a la vez toda su legitimidad y un eco impresionante. El “comercio justo” combina crecimiento económico con « redistribución justa de la riqueza producida para el beneficio de la gran mayoría, en particular las familias campesinas marginadas ».